
Greta Lovisa Gustafsson nació el 18 de septiembre de 1905 en la capital de Suecia, Estocolmo. Era la hija menor de Karl Alfred Gustafsson, un humilde trabajador de limpieza y Anna Lovisa Karlson, una campesina que trabajaba como empleada de hogar. Cuando estaba en su adolescencia su padre murió y ante las necesidades económicas, se puso a trabajar en una barbería abandonando los estudios. Poco después, pudo mejorar de empleo y colocarse en unos importantes grandes almacenes, en donde fue utilizada como modelo comercial en los anuncios de sus productos. Ese fue el inicio de la carrera como actriz de Greta Garbo. tras estudiar en el Teatro Real de Estocolmo conoció a Mauritz Stiller, quien inventó su nombre artístico, Greta Garbo, y le dio un papel en la película Gösta Berling Saga (1923). Rodó luego en Alemania La calle sin alegría (1925). Cuando Stiller fue contratado por la Metro-Goldwyn-Mayer, logró que la contratasen también a ella. Debutó en el cine americano con la película "El Torrente" (1925). Después rodó otras películas como "La tentadora" (1926), "El demonio y la carne" (1927), "Ana Karenina" (1927), "La mujer divina" (1928), "La mujer ligera" (1928), "La dama misteriosa" (1928) o "El beso" (1929).
Tras unos comienzos difíciles, el éxito le llegó con El demonio y la carne (1926), de Clarence Brown. Pronto su belleza y sus cualidades artísticas convencieron tanto al público como a la crítica. Su absoluta indiferencia ante la opinión pública y el aislamiento que desde la muerte de Stiller en 1928 envolvía su vida privada, acrecentaron más aún su imagen de figura mítica. Criada en una cultura que no perseguía valores como la celebridad, Garbo siempre sintió miedo, pánico por el excesivo interés del público americano por sus estrellas. En el cine sonoro se recuerdan sus interpretaciones en
La reina Cristina de Suecia (1933), de Rouben Mamoulian; Ana Karenina (1935), de Clarence Brown; Margarita Gautier, de George Cukor (1936); María Walewska (1937), de Clarence Brown; Ninotchka (1939), de Ernst Lubitsch; y La mujer de las dos caras (1941), de George Cukor. En 1937 fue nominada de nuevo al Oscar por su actuación en "Margarita Gautier" y en 1939 por "Ninotchcka", otorgándole finalmente la academia un Oscar de honor en 1954. Retirada de la vida artística a los treinta y seis años, en 1954 recibió un Oscar honorífico por el conjunto de su carrera.
Durante "El demonio y la carne", Greta Garbo conoció a John Gilbert, quien seria su pareja durante largo tiempo en una fría relación, debida a las tendencias bisexuales (con mayor predilección por las mujeres) de la diva sueca. Tras su muerte en 1936 la vida amorosa de Garbo se volcó en el aspecto femenino con compañeras como Bárbara Kent, Marie Dressler, Paulette Duval, Louise Brooks,
Mercedes de Acosta y según algunos también con Marlene Dietrich.
La llegada del cine sonoro no perjudicó en absoluto su condición de gran estrella y su exitoso debut en las películas habladas con "Anna Christie" (1930) fue el más claro ejemplo, que supuso una nominación al Oscar, lo mismo que por su actuación en su siguiente película, "Romance" (1930). La última película en la carrera de Greta Garbo fue "La mujer de las dos caras" (1941). Tras este trabajo, la actriz sueca tomó la decisión de retirarse definitivamente del cine y de la vida pública, viviendo en estado de semi reclusión, decisión que tomó cuando apenas tenía 36 años y estaba en el pináculo de su carrera; murió a los 84 años de edad, el 15 de abril de 1990.
Leer artículo: Garbo- Dietrich- de pigmaliones y galateas